El Tribunal de Juicio de la provincia costarricense de Alajuela concedió libertad condicional al sacerdote católico Enrique Delgado tras considerar su buena conducta en la cárcel La Marina, en el cantón de San Carlos, norte del país.
El sacerdote salió de la cárcel esta noche informó su abogado Aníbal Jiménez. Antes de abandonar la prisión regaló sus pertenencias a otros reclusos.
El cura deberá trabajar en una estación de venta de combustibles atendiendo a los conductores y vivir en casa de familiares en San Pedro de Poás, en la provincia de Alajuela.
Delgado fue condenado por abusos a menores de edad, delito del que siempre se dijo inocente y se consideró víctima de una extorsión. Delgado cumplió la mitad de la sentencia de 12 años y durante este tiempo brindó ayuda espiritual a sus compañeros de prisión.