Dos mil pasajeros de una veintena de vuelos domésticos de Qantas se han visto afectados este lunes por un fallo de seguridad después de que dos personas entraran en un área restringida sin pasar por los controles del aeropuerto de Sydney.
La portavoz de la aerolínea australiana Qantas, Olivia Wirth, explicó que todos los pasajeros de la empresa tuvieron que someterse nuevamente a los controles de seguridad en la terminal T3 de Sydney, lo que obligó a retrasar unos 20 vuelos más de dos horas.
Hasta el momento se desconoce cómo o por qué pasaron estas dos personas al área de seguridad, aunque Qantas ya asumió su responsabilidad por los retrasos, según la prensa local.
El pasado abril, miles de personas se quedaron varadas en el aeropuerto de Sydney después de que una pérdida de energía hizo que unas 16 personas accedieran a la zona de embarque sin pasar por el escáner de seguridad.
Para mañana está prevista una huelga del personal de servicio de equipaje y de tierra de Qantas por demandas salariales y laborales, que según la aerolínea afectará a unos 6.100 pasajeros.
La paralización prevista durante cuatro horas en los principales aeropuertos australianos ha obligado a la aerolínea australiana a cancelar 28 vuelos y retrasar otros 27, explicó la empresa.