Al menos ocho personas han muerto este lunes por la explosión de una bomba ante la residencia de un jefe de la policía en la ciudad de Karachi, la más populosa de Pakistán, informó el canal local de televisión Geo.
Según la fuente, los terroristas dejaron la carga explosiva en un vehículo que estacionaron frente a la casa del oficial Chaudhry Aslam, director del departamento de investigación criminal de la ciudad, quien resultó ileso.
La explosión abrió un cráter de unos 3 metros en el pavimento, dijo la policía.
Aslam apareció por la televisión local poco después para responsabilizar a los talibanes paquistaníes."Este es un acto de cobardía", exclamó, agregando que "no me asusta. No les perdonaré".
La bomba estalló cuando muchos niños se dirigían a una escuela situada cerca de la casa de Aslam en el vecindario Defensa, una zona exclusiva donde rara vez ocurren atentados de extremistas ni otro tipo de acciones de violencia que abundan por la ciudad, dijo el jefe de policía de Karachi, Saud Mirza.
No se informó, eso sí, si algún niño resultó herido en el ataque.
La explosión rompió cristales de automóviles y de ventanas en las casas vecinas. La televisión local mostraba imágenes de escombros diseminados por toda la calle de la residencia de Aslam mientras se oían las sirenas de ambulancias que llegaban al lugar.
Aslam es jefe del Departamento de Investigaciones de Delitos, que se encarga de combatir a los milicianos talibanes y de otros grupos en Karachi, una populosa ciudad donde viven 18 millones de personas, donde también está el principal centro comercial de Pakistán.