El proceso contra el ex presidente egipcio Hosni Mubarak fue pospuesto hoy inesperadamente hasta el próximo 30 de octubre, después de una solicitud presentada por los abogados de familiares de las víctimas, que acusan al juez de parcialidad.
Según la televisión estatal egipcia, al presentar la solicitud, la acusación particular acusó al presidente del Tribunal, Ahmed Rifaat, de apenas permitir formular preguntas a los abogados de las víctimas cuando comparecen en el juicio testigos importantes de los órganos del Estado y de seguridad.
En la misma sesión fue interrogado por primera vez el presidente del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que gobierna Egipto, Hussein Tantawi. La comparecencia del ex ministro de Defensa bajo el régimen de Mubarak se produjo a puerta cerrada y bajo un estricto embargo informativo.
Tantawi, quien llegó al tribunal a las afueras de El Cairo protegido por fuertes medidas de seguridad, fue llamado a la Corte por segunda vez tras no comparer la primera hace dos semanas, alegando que estaba muy ocupado por la situación de la seguridad en el país tras el asalto violento a la embajada israelí en El Cairo.
Como ya ocurrió anteriormente con otros testigos que tenían informaciones reservadas sobre el aparato de represeión del régimen de Mubarak, el tribunal decidió impedir el acceso a los medios de comunicación para "preservar la seguridad nacional", según la justificación oficial.
No obstante, justo son las declaraciones de esos testigos las que pueden ayudar a aclarar si Mubarak ordenó disparar o estuvo al tanto de los disparos contra participantes en las multitudinarias protestas que provocaron su derrocamiento en febrero.
Mubarak, de 83 años, está siendo juzgado por ordenar la muerte de unas 850 personas durante dichas revueltas, al igual que el ex ministro del Interior Habib al Adli y otros seis funcionarios de la seguridad. Sin embargo, todos se declararon inocentes.
Desde su salida del poder, sus abogados aseguran que Mubarak sufre problemas del corazón, aunque los médicos del tribunal encontraron que su estado de salud era apto para comparecer ante el juez.
Según informaciones del portal almasryalyoum.com, los abogados de la acusación particular pudieron hacer hoy sólo una pregunta a Tantawi, mientras que la defensa de Mubarak hizo diez. La web aseguró citando a los abogados que, en general, daba la impresión de que el militar trataba de exculpar a los acusados.
Cada vez son mayores las dudas sobre el procesamiento judicial de los crímenes del régimen de Mubarak. También un tribunal de Alejandría impuso hoy un embargo informativo en el juicio contra los supuestos asesinos del bloguero y activista Jalid Said, de 28 años y considerado un símbolo del movimiento democrático en Egipto.
En el proceso se sientan en el banquillo de los acusados dos policías que, supuestamente, mataron a Said de una paliza en un café de Internet de Alejandría en junio del año pasado.
El asesinato del bloguero de 28 años contribuyó decididamente a la movilización del movimiento juvenil que se manifestó durante semanas para exigir la dimisión de Mubarak. El grupo de Facebook más importante que llamaba a las protestas se llamaba "We Are All Khaled Said" ("Todos somos Jalid Said").
Hoy se presentó un nuevo informe sobre la causa de la muerte de Salid, después de que en uno anterior manipulado -según se constató- por el régimen de Mubarak se asegurara que Said murió a causa del consumo de drogas ilegales que habría ingerido antes de su inminente detención. El proceso se pospuso para el 22 de octubre.