El gobierno boliviano aseguró el sábado que el canciller y otros funcionarios de gobierno "fueron hechos rehenes" por un grupo de indígenas que protestan contra la construcción de una carretera en una reserva natural en el norte de Bolivia.
El ministro de Gobierno Sacha Llorenti afirmó que el canciller David Choquehuanca está entre los funcionarios que permanecieron forzosamente con los indígenas, a quienes se abocó para intentar una negociación debido a que existía riesgo de que la protesta se tornara violenta a causa de un grupo de campesinos, afines al gobierno, que se concentraron para impedir que avanzara hacia La Paz.
Choquehuanca aseguró minutos después de la denuncia de Llorenti que ya había sido dejado en libertad por los indígenas y que se encaminaba a dialogar con los campesinos que rechazan la protesta contra la carretera para que permitan el avance de la misma.
El canciller reconoció, en declaraciones a la radio Patria Nueva, que sí fue obligado por los indígenas a caminar junto a ellos durante un trayecto para garantizar que la manifestación no sería obstaculizada por un grupo de policías.
En una conferencia de prensa, Llorenti sostuvo que el canciller "ha sido secuestrado, ha sido tomado como escudo humano, como rehén y este hecho vamos a denunciarlo internacionalmente".
El gobierno de Morales mantiene firme el plan de construir una carretera que unirá el centro con el norte del país, pero cuyo trazo atraviesa una rica reserva llamada Territorio Indígena del Parque Nacional Isidoro Sécura (TIPNIS), de donde provienen los indígenas inconformes con el proyecto.