Fuerzas revolucionarias libias fortalecieron el domingo el cerco sobre Sirte, el pueblo natal del mandatario derrocado Muammar Gaddafi con el fin de debilitar a las tropas leales al gobierno que se ocultan ahí.
Los combatientes establecieron nuevos puestos de control y bloqueos en las carreteras, y colocaron francotiradores en sitios estratégicos.
La medida sucede luego que un fuerte empuje de los combatientes contra el límite de la ciudad no logró desalojar a los elementos leales a Gaddafi al interior de Sirte el sábado.
Siete combatientes murieron y más de 150 sufrieron heridas en las batallas callejeras más violentas contra las fuerzas de Gaddafi.
Los revolucionarios tomaron Trípoli el mes pasado, con lo cual derrocaron al gobierno de Gaddafi, quien se tuvo que ocultar en la clandestinidad.
Sin embargo, sus fuerzas leales aún controlan Sirte, así como Bani Walid y algunas zonas de resistencia en el sur de Libia.
El oficial Osama Nuttawa al-Swehli informó que aviones de la OTAN destruyeron cuatro objetivos en Sirte en incursiones aéreas previas al amanecer.