Los socorristas sacaron a la superficie a 44 mineros este sábado, más de 36 horas después de que quedaron atrapados en la cueva de una mina de carbón en el centro de China y los rescatistas trabajan para salvar al último minero atrapado, reportó la prensa estatal.
Los rescates ocurren luego que otros siete mineros fueron sacados con vida el viernes de la mina en la ciudad de Samenxia, en la provincia de Henan, donde ocho trabajadores murieron en el accidente del jueves.
El rescate del sábado fue el más grande que se ha efectuado en el país desde abril de 2010, cuando 15 mineros fueron sacados con vida después de estar atrapados ocho días en una mina del norte del país.
La televisora estatal CCTV mostró a los socorristas con cascos y tanques de oxígeno sacando a los mineros del yacimiento y subiéndolos a ambulancias.
Los mineros aparecían recostados en camillas, envueltos en mantas con sus ojos cubiertos con toallas para evitar que se les dañaran por la repentina exposición a la luz después de pasar tantas horas atrapados.
CCTV informó que las labores de rescate se han visto afectadas por grandes cantidades de polvo de carbón surgido por la explosión de roca en la mina, la cual sucedió poco después de un pequeño sismo que se sintió cerca de la mina.
Un grupo de 14 mineros logró escapar cuando sucedió el accidente, informó la agencia oficial de noticias Xinhua.
Tras el accidente, al menos 200 trabajadores cavaron un pequeño túnel de rescate de unos 500 metros de profundidad para tratar de alcanzar a los mineros atrapados, informó el diario People's Daily.
La mina de carbón Qianqiu pertenece al Yima Coal Group, una enorme empresa de carbón en Henan que es propiedad del gobierno, de acuerdo con la Oficina Estatal de Seguridad Laboral.
Luo Lin, director de la oficina, informó que el sismo de magnitud 2,9 ocurrió al este de Samenxia unos 30 minutos antes de que la roca explotara.
El fenómeno ocurre cuando sedimentos terrestres presionan las paredes de una mina y causan una liberación súbita y catastrófica de energía almacenada. Los trozos de carbón y rocas que salen por la explosión, o incluso las mismas ondas de choque, pueden ser letales.