Al menos 79 personas murieron el lunes en Siria, 42 de ellos en la región rebelde de Homs, donde el ejército lanzó un nuevo asalto, en un conflicto que crea tensión internacional tras el veto de Rusia y China en la ONU a un proyecto de condena a la represión.
Esta nueva ofensiva, denunciada por los opositores y desmentida por el régimen, se lleva a cabo la víspera de la llegada a Damasco del jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, cuyo país vetó una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condena la represión en Siria.
En total, la violencia en el país dejó al menos 79 muertos el lunes, de los cuales 66 eran civiles, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en el Reino Unido. El organismo agregó que 42 civiles murieron en operaciones de las fuerzas del régimen de Bashar al Assad en Homs, advirtiendo que el balance podría aumentar ya que muchos heridos están en condiciones críticas.
En la provincia de Homs murieron otras 12 personas (10 de ellas en Rastan), 15 en la región de Damasco (incluyendo 10 en un asalto a Zabadani), una en la ciudad de Alepo y 9 en Idleb. Además, en esta última ciudad tres oficiales murieron en el ataque a un retén militar, según anunció la agencia oficial Sana.
El ejército también lanzó un ataque contra la ciudad de Zabadani (al noreste de la capital), dijo el OSDH, y señaló que 10 civiles murieron.
El Consejo Nacional Sirio, principal coalición de la oposición, exhortó a la comunidad internacional a actuar rápidamente para "impedir una nueva masacre", tras el bombardeo que dejó más de 230 muertos en Homs, según los militantes, el sábado de madrugada.
El régimen negó haber bombardeado Homs y culpó de la violencia a "grupos armados", como lo hace desde el inicio de la revuelta hace cerca de 11 meses. Según los militantes, esta represión dejó al menos 6 mil muertos.
El lunes por la mañana, las tropas que cercan y atacan periódicamente Homs desde hace meses empezaron a bombardear con cohetes y obuses de mortero varios barrios de esta ciudad, apodada como "la capital de la revolución".
"Es la primera vez que sufrimos un ataque así" en el barrio de Baba Amro, declaró Omar Shajer, militante de esa zona contactado telefónicamente por AFP en Beirut, quien habló de "un gran número de mártires".
No fue posible verificar estas informaciones con fuentes independientes debido a las fuertes restricciones impuestas a los periodistas extranjeros en Siria.