La justicia de Estados Unidos decidió el lunes prolongar por cuatro meses el tratamiento médico brindado al presunto autor de la balacera de Tucson (Arizona), en enero de 2011, con la esperanza de poder juzgarlo por este acto, en el que murieron seis personas y fue herida la parlamentaria Gabrielle Giffords.
Un juez federal de San Diego otorgó otros cuatro meses a los médicos de la cárcel en la que está internado Jared Loughner para que intenten mejorar su estado mental. En mayo de 2011, la justicia dictaminó que el joven, de 23 años, no estaba apto para ser juzgado y debía ser sometido a un tratamiento psiquiátrico en prisión.
El magistrado Larry Burns prolongó el tratamiento luego de leer el informe de los psicólogos, que aseguran que el acusado realizó "notables avances" desde el comienzo de su terapia.
Sobre Jared Loughner pesan 49 cargos luego que el 8 de enero de 2011 disparara en las afueras de un supermercado sobre el público que asistía a una reunión política animada por la parlamentaria Gabrielle Giffords.
La balacera causó la muerte de seis personas, entre ellas una niña de nueve años y un juez federal. Giffords, gravemente herida en la cabeza, escapó por muy poco a la muerte, y, tras una larga convalecencia, anunció a fines de enero su renuncia al Congreso.