El presidente sirio, Bashar Assad, apareció hoy en la televisión estatal, en su segunda aparición después del ataque bomba en Damasco que mató a cuatro de sus más estrechos aliados esta semana.
Vestido con un traje, Assad apareció en un encuentro con el nuevo jefe del Estado mayor, Ali Abdullah Ayub, sin que la emisora precisara dónde había tenido lugar.
Activistas de la oposición habían indicado tras el ataque del miércoles que Assad había huido a la ciudad costera de Latakia.
Un día después, apareció en la televisión estatal en la toma de posesión del nuevo ministro de Defensa, Fahd Jasim Frij, en un edificio no identificado. Su predecesor, Daud Rajha, murió en el atentado del miércoles.
Por su parte la rebelión anunció el domingo el comienzo de "la batalla de liberación" de Alepo, la segunda ciudad de Siria, donde el viernes se abrió un nuevo frente, comprometiéndose a respetar a las minorías, entre ellas los cristianos y los alauitas.
En un vídeo colgado en YouTube, el coronel Abdel Jabar al Okaidi, comandante del consejo militar del Ejército Sirio Libre (ESL) para la provincia de Alepo (norte), proclama "el lanzamiento de la operación para liberar a Alepo de las manos manchadas de sangre de la camarilla de Assad".
El jefe rebelde aseguró que el ESL se comprometía a "proteger a los civiles", sobre todo a las "minorías, cristianos, armenios, asirios, kurdos, alauitas, chiitas" y otros en esa provincia.
El presidente sirio Bashar Assad es de confesión alauita, una rama del chiismo.
Por otro lado, desde el pasado viernes tropas del ejército regular y el ESL se enfrentan por el control del barrio de Salahedín en Damasco.