Decenas de miles de japoneses rodearon hoy el Parlamento en Tokio para protestar contra la energía atómica tras el accidente en la central de Fukushima el año pasado.
Los manifestantes criticaron al primer ministro, Yoshihiko Noda, por haber aprobado la puesta en funcionamiento de dos reactores que estaban apagados.
"Noda no tiene corazón", aseguró la manifestante Sumiko. "Baila al ritmo de la música de los burócratas y de las grandes empresas".
Tras la catástrofe de Fukushima, que se produjo en marzo de 2011 después de un terremoto y un tsunami, todas las centrales nucleares japonesas fueron apagadas.
Sin embargo, el gobierno decidió volver a encender dos de ellas alegando que el país no tendría suficiente energía eléctrica si abandona la producción atómica.
El movimiento antinuclear creció mucho en los últimos meses en Japón. Muchos ciudadanos de la marcha que hoy recorrió el centro de Tokio y que exigió la renuncia de Noda dijeron estar participando por primera vez en una protesta así.