El presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió públicamente el domingo la renuncia del ministro de Medio Ambiente y Agua, Felipe Quispe, por decirle que en la localidad turística de Uyuni existía una conexión de agua potable cuando no era así.
"Llamo al ministro y él me dice igual que hay agua. No sabía que (yo) estaba aquí. Ese Ministro de Medio Ambiente tiene que renunciar", dijo el mandatario en su discurso de entrega de la carretera Uyuni-Potosí, al sur de La Paz.
"Esperamos que esta pequeña reflexión nos sirva para que autoridades asuman su responsabilidad", agregó.
Morales inspeccionó el aeropuerto de Uyuni y evidenció que no contaba con instalaciones de agua y electricidad, según dijo en su discurso.
El aeropuerto se ubica en el salar de Uyuni, un desierto salino que tiene reservas de litio que atrajeron el interés de empresas internacionales para su explotación.