Hace unas semanas había sido alejado momentáneamente de sus funciones y finalmente, ayer, los encargados del edificio de avenida Colón 5.500 de Las Condes notificaron a uno de los aseadores del lugar de su despido.
Se trata de uno de los empleados que aparecía como sospechoso de la seguidilla de incendios que entre el 5 de julio y 8 de agosto pasado afectaron al condominio del sector Oriente de la capital.
Tras el último de los siniestros el funcionario fue alejado de sus labores y desde ese día no se han vuelto a originar nuevas emergencias.
El caso es investigado por el Ministerio Público que, hasta ahora, no tiene formalizados.