La capitán de Carabineros, Paola Muñoz, descartó que el impacto de bala que recibió una menor de ocho años en su abdomen, en la comuna de Cerrillos, haya sido por un ajuste de cuentas.
"Los antecedentes que se tienen hasta el momento es que no se trata de un ajuste de cuentas, sino que una mala manipulación del armamento por parte del individuo", dijo a Radio Cooperativa.
Asimismo, la funcionaria policial confirmó que la bala que dejó herida a la pequeña "hasta el momento sería la misma" que las que portaba en su arma el padrastro de la pequeña quien fue "detenido y va a pasar a control de detención", aseguró Muñoz.
La niña identificada con las iniciales D.S.L permanece internada con riesgo vital en el Hospital San Borja Arriarán, tras ser baleada en la entrada de su domicilio, ubicada en calle Yugoslavia.
El recinto hospitalario informó que la menor se encuentra hospitalizada desde el día 23 de enero a las 22.30, en la UCI Pediátrica, con una herida de bala con sitio de entrada en región epigástrica y sitio de salida por región glútea.
Al mismo tiempo, explicó que la paciente ha evolucionado en condición inestable desde el punto de vista hemodinámico manejándose con volúmenes y drogas vasoactivas y está conectada a ventilación mecánica. Se espera que durante esta jornada sea sometida a una segunda intervención quirúrgica y su pronóstico es reservado dependiendo de sangramiento e infecciones.
Carabineros informó a La Tercera que la madre, Pamela Lizama Calderón, sintió un balazo y al salir a la calle aseguró que su hija estaba en el suelo con una herida en el abdomen y tres personas que huían en un vehículo.
Al llegar Carabineros al lugar, el padrastro de la menor se dio a la fuga lanzando un arma en los techos vecinos, efectivos policiales lo tomaron detenido, para investigar su participación en el hecho.