El ministro de Transportes, Pedro Pablo Errázuriz, cifró en 400 millones de pesos las pérdidas por daños a tres buses del Transantiago que fueron quemados por manifestantes durante la marcha estudiantil no autorizada que se desarrolló esta jornada en el centro de Santiago.
El secretario de Estado llegó hasta la Intendencia Metropolitana para hacer un balance de la jornada junto al general de Crabineros Luis Valdés, jefe de la Zona Metropolitana, y la intendenta de Santiago, Cecilia Pérez.
Según las autoridades la marcha dejó como saldo 75 detenidos y 49 carabineros heridos, uno de ellos grave. Asimismo, cifraron en 5 mil los asistentes a la movilización y ya hay un detenido por la quema de buses que se encontró in situ, quien pasará a control de detención este miércoles.
"Estos son actos irresponsables, porque uno puede tener el derecho a manifestarse, pero las manifestaciones no deberían de molestar ni afectar, como lo han hecho considerablemente a la ciudadanía", dijo Errázuriz.
Y añadió que "nos han obligado ha hacer recorridos distintos a retardar los viajes" situación que catalogó como "inaceptable".
Por lo mismo, precisó, "hemos solicitado medidas lo más estrictas posibles".
La intendenta Pérez manifestó que a los dirigentes "no les importan estar al margen de la ley. Esto ya no es un movimiento social que defiende ideas, es un movimiento político".
"No se hacen responsables ni de marchas legales ni de ilegales", añadió. Y recordó la marcha del pasado 28 de junio (primer semestre) que fue autorizada y que también se vivieron hechos de violencia.
Ante el cacerolazo que fue convocado para esta tarde por los estudiantes, la intendenta llamó a las personas a "respetar la ley" y reiteró que los responsables de los destrozos "son los dirigentes estudiantiles".
Por su parte, el general Valdés señaló que en esta ocasión implementaron nuevas estrategias como "elementos disuasivos", tales como balines con pintura que dejan una marca y facilitan la captura de antisociales. Asimismo, recalcó que se continúa periciando material audiovisual para dar con el paradero de los responsables de los desmanes.
La actriz compartió con Milla Jovovich y Zoe Saldaña en la alfombra roja de la película Blood ties.