Los ministros de Finanzas de la zona euro dijeron a Grecia que no aprobarían un plan para la reestructuración de su deuda con acreedores privados hasta que garantice que implementará severas reformas, en medio de las duras negociaciones para destrabar un segundo rescate del bloque y el FMI.
Los ministros de Finanzas esperaban reunirse el lunes para finalizar el segundo salvataje a Grecia, que debe ser implementado a mediados de marzo para que Atenas evite una caótica cesación de pagos, pero el encuentro fue pospuesto debido a la renuencia griega de compromoterse con reformas.
En lugar de eso, los ministros sostuvieron una teleconferencia el sábado para evaluar los progresos sobre el segundo paquete financiero, que los líderes de la zona euro acordaron en 130.000 millones de euros en octubre.
"Hubo un claro mensaje compartido por todos los que participaron en la teleconferencia (...) en el que se le dijo a los griegos que ya ha sido suficiente", dijo un funcionario de la zona euro. "Hay una enorme sensación de frustración respecto a que ellos se estén retrasando", aseveró.
El funcionario agregó que los negociaciodores griegos ahora debían dialogar decisivamente con la "troika"
de prestamistas internacionales sobre los aspectos del programa de rescate que siguen sin resolver: las reformas fiscales y del mercado laboral.
La "troika", compuesta por representantes de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, preparó un análisis de sostenibilidad de la deuda griega sobre el cual estará basado el segundo programa de ayuda.
"El principal problema es la falta de reforma en Grecia", dijo un segundo funcionario de la zona euro.