Luego del debate surgido ante la iniciativa del Ejecutivo para la venta de medicamentos en establecimientos comerciales, el ministro de Economía, Pablo Longueira, anunció este miércoles que el gobierno retiraba el proyecto de ley en la búsqueda de lograr mayor consenso respecto a la venta directa de remedios.
El objetivo del proyecto buscaba permitir que en determinados establecimientos que contaran con la correspondiente autorización legal, se comercializara al público medicamentos de venta directa, es decir, sin la necesidad de presentar receta médica, de manera de fomentar la competencia y facilitar su acceso a los consumidores.
El texto legal indicaba que el expendio de los medicamentos de venta directa debía efectuarse en un área especialmente destinada para ello por el establecimiento comercial, farmacia o almacén farmacéutico, en repisas, estanterías, góndolas, anaqueles o similares, que permitan el acceso directo al público.
Los envases de medicamentos de venta directa debían estar sellados y contener en su exterior toda la información terapéutica necesaria para adoptar la decisión de compra.
En tanto, los establecimientos comerciales debían ser autorizados por la Secretaría Regional Ministerial de Salud respectiva, la que a su vez estará a cargo de fiscalizar y sancionar.