China, India, Brasil y Sudáfrica dijeron que Estados Unidos debe comprometerse a efectuar recortes más profundos de las emisiones de gases de efecto invernadero para contribuir a lograr progresos en las conversaciones de las Naciones Unicas sobre el clima, agudizando las divisiones entre países pobres y ricos sobre cómo combatir el calentamiento global.
En las conversaciones de Cancún, México, los cuatro países en vías de desarrollo hicieron asimismo un llamado a las economías industrializadas para que suministren más ayuda a los países que buscan limpiar sus sectores de energía, sumándose a las demandas que según Estados Unidos y la Unión Europea pueden arruinar la reunión.
"Hay un acuerdo al que llegar", dijo ayer en Cancún el principal negociador estadounidense sobre el clima, Todd Stern. "No estoy seguro de que realmente lo logremos. Creo que este asunto aún no está decidido".
A cuatro días de concluir la conferencia de dos semanas en la que participan 193 países entrando, la UE dijo que los documentos que se están negociando son demasiado complejos y están excesivamente cargados de asuntos en disputa para esta etapa de las conversaciones. La observación aumenta las probabilidades de que las negociaciones sigan el camino de la reunión del año pasado en Copenhague y no produzcan un paquete acordado de medidas para poner un límite al aumento de las temperaturas globales.
"Los textos son todavía demasiado largos", dijo Connie Hedegaard, la comisaria europea a cargo de la política sobre el clima, refiriéndose a documentos de la ONU que delinean posibles metas en Cancún. "Hay demasiadas opciones. Son todavía demasiado complicadas".