Ben S. Bernanke da indicios de que está dispuesto a duplicar una apuesta de tres años que ha fracasado en lo que respecta a reanimar el sector de viviendas, lo que da la pauta de la magnitud del esfuerzo del presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos por lograr una recuperación de la más profunda de las recesiones.
Desde que la Fed empezó a comprar US$1,25 billones de bonos hipotecarios en enero de 2009, el valor de las viviendas estadounidenses ha caído 4,1% y se encuentra un 32% por debajo de su punto más alto de 2006, según un índice de S&P/Case-Shiller.
El banco central se dispone a comprar unos US$200.000 millones este año, o más del 20% de los nuevos préstamos, conforme reinvierte deuda que se reembolsa.
Algunos funcionarios de la Fed han dicho que podrían apoyar compras adicionales que Barclays Capital estima sumarían US$750.000 millones.
A pesar de que Bernanke y los demás banqueros centrales de los Estados Unidos consideran ampliar sus esfuerzos, admiten su incapacidad para recuperar el mercado inmobiliario sin ayuda del resto del gobierno.
Bernanke subrayó la importancia de los bienes raíces residenciales, que representan el 15% de la economía, en un estudio que envió la semana pasada al Congreso, que señalaba que poner fin a la depresión es algo necesario para una recuperación más extendida.
“Sin duda se sienten frustrados y decepcionados”, dijo Stephen Stanley, economista jefe de Pierpont Securities LLC y ex analista del Banco de la Reserva Federal de Richmond. “Estoy seguro de que esperaban que sus esfuerzos dieran más resultado”, agregó.
Si bien la Fed ha contribuido a llevar las tasas hipotecarias a un bajo nivel récord de menos de 4%, se pronostica que los préstamos para viviendas declinarán en 2012 al punto más bajo en 15 años.
Los estadounidenses que podrían refinanciar y comprar propiedades quedan al margen como consecuencia del endurecimiento de las pautas crediticias o evitan las transacciones en momentos en que los valores caen y crecen las ejecuciones hipotecarias, según el estudio de la Fed.
POSIBLES PERDIDAS
El informe de Bernanke instó al Congreso y al gobierno del presidente Barack Obama a considerar medidas de costos a corto plazo para los contribuyentes, tales como ampliar el papel de Fannie Mae y Freddie Mac, los garantes hipotecarios que respalda el gobierno.
Al mismo tiempo, las compras por parte del banco central de bonos hipotecarios con rendimientos de un bajo nivel récord aumentan el riesgo de pérdidas para la Fed, dijo Anthony B. Sanders, un profesor de finanzas inmobiliarias de la Universidad George Mason en Fairfax, Virginia.
Hasta ahora, la Fed da a conocer ganancias récord. Ayer dijo que pagará US$76.900 millones al Tesoro de los Estados Unidos como parte de un dividendo anual que impulsan sus valores. Brian Sack, el jefe del grupo de mercados de la Fed de Nueva York, dijo en octubre de 2010 que su objetivo en la compra de bonos sería estimular la economía, no generar ganancias, y admitió que se corren algunos riesgos.
David Skidmore, un vocero de la Fed en Washington, se negó a hacer declaraciones sobre posibles pérdidas.
El presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, William Dudley; Eric Rosengren, presidente de la Fed de Boston; y la gobernadora de la Fed Elizabeth Duke apoyaron a Bernanke en lo relativo a destacar la necesidad de impulsar el sector inmobiliario para acelerar la recuperación.