Es improbable que NYSE Euronext y Deutsche Boerse AG obtengan apoyo suficiente de los comisionados de la Unión Europea para revertir un inminente veto a su proyecto de crear la bolsa más grande del mundo, según cuatro personas familiarizadas con la situación.
Joaquín Almunía, que está al frente del organismo antimonopólico de la UE, no enfrentará una oposición significativa por parte de otros comisionados de la UE a su propuesta de bloquear el acuerdo en una reunión del 1 de febrero, dijeron las personas, cuya identidad no se puede revelar porque las discusiones no son públicas.
La Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, cuenta con la dirección de 27 comisionados procedentes de cada uno de los estados que integran el bloque. Deben aprobar las decisiones de la UE de forma conjunta.
Los funcionarios reguladores de la UE dijeron a las dos compañías que planean prohibir el acuerdo de crear la mayor bolsa del mundo porque ésta monopolizaría la negociación de derivados en la región, según dos personas familiarizadas con la decisión preliminar de diciembre.
NYSE y Deutsche Boerse apelaron este mes directamente al presidente de la comisión, José Manuel Barroso, en un intento de salvar la fusión y sostuvieron que una prohibición de la UE perjudicaría a las bolsas europeas y derivaría en un traslado de las operaciones a otros lugares del mundo.
Un veto podría sugerir “que los funcionarios reguladores han reafirmado sus intenciones de torpedear los grandes acuerdos”, dijo Alasdair Balfour, un abogado en Londres de Fried, Frank, Harris, Shriver Jacobson LLP.
Funcionarios de la UE que regulan la competencia nacional respaldaron la semana pasada el proyecto de Almunía de bloquear el acuerdo, según una persona familiarizada con la votación no vinculante.
Los comisionados de la UE sólo revirtieron en una ocasión la prohibición que propuso el organismo antimonopólico, cuando aprobaron la fusión en 1994 de tres de las mayores compañías de tubos de acero sin costuras de Europa, la alemana Mannesmann AG, la italiana Ilva SpA y la francesa Vallourec SA. Los funcionarios antimonopólicos de la UE se oponían al acuerdo porque sostenían que afectaría la competencia.
De rechazarse la fusión la semana próxima, se trataría de la cuarta prohibición de la UE desde 2004, cuando el bloque reestructuró sus normas para el análisis de acuerdos. Las prohibiciones anteriores fueron debido a que eran fusiones “muy problemáticas”, dijo Balfour.
La fusión pondría más del 90 por ciento del mercado de derivados que cotizan en bolsa de la región y alrededor del 30 por ciento de la negociación de acciones de Europa en manos de una sola organización.
Eurex, de Deutsche Boerse, es la mayor bolsa de derivados de la región, mientras que NYSE Euronext es propietaria de Liffe, la segunda mayor de Europa. La compañía de Fráncfort acordó la compra de su rival de Nueva York en un acuerdo valuado en US$9.500 millones cuando se lo anunció en febrero. Desde entonces el valor ha declinado a US$6.800 millones aproximadamente.
La transacción de todas las acciones pretende otorgarle a Deutsche Boerse un 60 por ciento de la entidad conjunta, mientras que NYSE Euronext CEO Niederauer estaría a cargo de llevar a cabo la organización.
La Asociación de Mercados Financieros de Europa, un grupo que representa a entidades crediticias y agencias de operaciones, entre ellas Goldman Sachs Group Inc., Bank of America Corp., Deutsche Bank AG y UBS AG, ha dicho a los organismos reguladores que la fusión afectará la competencia.