Estados Unidos está más cerca de lo que ha estado en casi 20 años de alcanzar la autosuficiencia energética, una meta que el país persigue desde que el embargo petrolero árabe de 1973 desencadenó una recesión y generó filas en las estaciones de servicio.
La producción de petróleo interna es la más alta en ocho años. Estados Unidos está produciendo tanto gas natural que, así como cuatro años atrás el gobierno advertía sobre una necesidad crítica de aumentar las importaciones, ahora podría aprobar una terminal de exportación.
Methanex Corp., el fabricante de metanol más grande del mundo, dijo que desmantelará una fábrica en Chile y volverá a montarla en Louisiana para aprovechar los bajos precios del gas natural. Y las nuevas normas relativas al consumo promedio de combustible por milla y el uso obligatorio de etanol a nivel nacional, sumado a un bajo crecimiento económico, han reducido la demanda.
El resultado: Estados Unidos revirtió una disminución de la independencia energética que se prolongó durante dos décadas, aumentando la proporción de demanda satisfecha con fuentes internas en los últimos seis años hasta aproximadamente 81% en los primeros 10 meses de 2011, según datos compilados por Bloomberg tomados del Departamento de Energía de los Estados Unidos. Sería el nivel más alto desde 1992.
“Durante 40 años, sólo los políticos y algún autor ocasional en la revista Mecánica Popular hablaban de alcanzar la independencia energética”, dijo Adam Sieminski, que ha sido nominado por el presidente Barack Obama para presidir la Administración de Información Energética de los Estados Unidos. “Ahora no parece una idea tan descabellada”.
La transformación, gracias a la cual el país podría convertirse en el máximo productor de energía en 2020, tiene consecuencias para la economía y la seguridad nacional –aumenta los ingresos de los hogares, los empleos y los ingresos públicos; reduce el déficit comercial; mejora la competitividad industrial; y permite una mayor flexibilidad para abordar la agitación en Oriente Medio.
PRODUCCIÓN EN ALZA
La autosuficiencia energética estadounidense ha venido creciendo desde 2005, cuando llegó a un mínimo de 70%, muestran los datos compilados por Bloomberg. La producción de petróleo crudo creció 3,6% el año pasado hasta un promedio de 5,7 millones de barriles diarios, el nivel más alto desde 2003, según el Departamento de Energía. La producción de gas natural trepó hasta 22,4 billones de pies cúbicos en 2010 desde 20,2 billones en 2007, cuando la Comisión Federal Reguladora de la Energía advirtió sobre la necesidad de más importaciones. Desde 2008, los precios cayeron más del 80%.
Al mismo tiempo, la eficiencia del vehículo de pasajeros estadounidense medio ha contribuido a limitar la demanda. Aumentó desde 19,9 millas por galón en 1978 hasta 29,6 mpg en 2011, según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico Vial.
La última vez que Estados Unidos logró independencia energética fue en 1952. Pese a importar algo de petróleo, las exportaciones del país, con carbón incluido, compensaban sobradamente sus importaciones.
Carlos Pascual, enviado especial y coordinador de asuntos energéticos internacionales en el Departamento de Estado, sugirió en la conferencia del Consejo de Relaciones Internacionales en diciembre que la mayor producción en Estados Unidos y en otras partes otorga a Washington más “maniobrabilidad” en el uso de sanciones para lidiar con Irán y sus aspiraciones nucleares.