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Maserati de Fiat SpA, fabricante del Quattroporte de US$120.250 que maneja la estrella de rock Bono, apuesta a que el auto de lujo italiano también puede ser un SUV fabricado en Detroit.
La marca de elite, cuya fábrica se encuentra en Módena, Italia, planea construir su primer SUV en la planta de montaje que Chrysler Group LLC tiene en Jefferson North, dijo una persona con conocimiento del tema. Está previsto presentar una versión conceptual del modelo, que estará basada en el jeep Grand Cherokee, en el Salón del Automóvil de Frankfurt el mes que viene, dijo la persona, que pidió no ser identificada antes del anuncio oficial.
El SUV Maserati de fabricación estadounidense es producto de la integración entre Fiat y Chrysler. Sergio Marchionne, que dirige ambas automotrices, apunta a expandir Maserati y su marca hermana Alfa Romeo aprovechando el tamaño combinado de Fiat y Chrysler para aumentar las ganancias. La estrategia es similar a la combinación que hizo Volkswagen AG entre marcas de volumen y marcas de lujo de alto margen que ha ayudado a Audi a generar más del 40% de los ingresos del grupo, cuando anteriormente era responsable del 20% de las ventas.
El proyecto podría alejar a admiradores de las elegantes líneas italianas y el espíritu deportivo de la marca como Geoff Lancaster. A este propietario de 61 años de un Spyder 4200 le preocupa que un Maserati basado en un Jeep no tenga buena respuesta, como ocurrió con el proyecto TC entre Chrysler y la automotriz italiana a fines de la década de 1980.
“Lo crucial va a ser cómo lo diferenciarán de sus raíces Grand Cherokee”, explicó Lancaster, que trabaja en Londres y conduce autos Maserati desde hace siete años. “Maserati va a tener que agitar su varita mágica con bastante energía para hacerlo competitivo”.
UN MASERATI PURO
La automotriz italiana apunta a disipar esa preocupación y repetir el éxito del Cayenne de 57.930 euros (US$84.044) de Porsche SE. El fabricante de autos con sede en Stuttgart, Alemania, conocido por su famoso auto deportivo 911, ahora depende del SUV para la mitad de sus entregas, aunque comparte el chasis y muchos otros componentes con el VW Touareg de 49.600 euros. Un SUV Porsche más pequeño se halla en desarrollo para 2013.
“Lo importante es que el Maserati que lancemos sea un producto que respete la herencia, la imagen, las características y las expectativas de los clientes de la marca”, dijo Harald Wester, CEO de Maserati, en una entrevista en marzo. “Lo que llegue a las concesionarias debería ser un Maserati en un 100%”.
Aun rompiendo con sus raíces italianas, la marca a la que identifica el emblema de un tridente tiene posibilidades de conquistar clientes si la automotriz puede convertir un Jeep en un auténtico Maserati.
“Es un truco que puede hacerse”, dijo Lancaster. “La dirección actual de la empresa es muy astuta”.