Señor director:
El gobierno abrirá 60 colegios de barrios vulnerables hasta las 20:00 horas, donde recibirán alumnos fuera del horario sistemático y con el fin de asegurar su permanencia en un espacio seguro mientras los padres trabajan.
De concretarse, el plan obligaría a una permanencia extendida que no favorecería la calidad pedagógica de la oferta, pues jóvenes de distintas carreras univeristarias serían quienes realizarían estos talleres.
Cabe preguntarse entonces: ¿qué preparación pedagógica poseen? ¿Quién asume la responsabilidad de tutorías en el apoyo académico, emocional, destrezas y habilidades de hábitos de estudio, aprendizaje y desarrollo de tareas? ¿Qué participación les cabe a los docentes en este proceso?
En este caso, el esfuerzo debería centrarse en el profesorado, elaborando estrategias que favorezcan la Jornada Escolar Completa y su trabajo escolar; como modificar la carga horaria en mérito a tiempo de horas de libre disposición y efectivas de planificación, evaluación, investigación, innovación, realización de trabajo en equipo o de vinculación con la comunidad.
Sería importante favorecer e incentivar la intervención de todos los actores educativos, a partir de una amplia y fecunda participación de la comunidad en áreas tales como la construcción del Proyecto Educativo Institucional, la gestión educativa, reglamentos internos, currículum y fiscalización de recursos.
Además, se debe insistir en la mejora del proceso de enseñanza y aprendizaje junto al protagonismo del profesor, del alumno y de su proceso de desarrollo. La responsabilidad social se enfrenta con la participación de los actores educativos verdaderos.
Pablo Camus Gayán
Decano Facultad de Educación
Universidad Pedro de Valdivia