Señor director:
Si bien las rivalidades deportivas entre clubes suelen darle cierto atractivo al fútbol, es lamentable cuando estos fanatismos caen en lo irracional. Por lo anterior, es inadmisible lo señalado por un jugador colocolino, quien reconoció públicamente que deseaba que la U. de Chile sea eliminada en semifinales de la Copa Libertadores.
Cuando se trata de equipos chilenos jugando contra equipos extranjeros, todas esas rivalidades debieran hacerse a un lado y se debe apoyar al equipo del mismo modo en que todos apoyamos a la Selección Chilena; con mayor razón si se trata de un torneo de la importancia de la Libertadores.
Todos estamos de acuerdo en lo bien que le haría al fútbol chileno que se obtenga un título importante a nivel internacional, sea a nivel de clubes o de selecciones.
Recuerdo en 1991 haber conversado con hinchas universitarios que celebraron la copa obtenida por Colo Colo, pues todos sabían la importancia de este logro no sólo para los albos, sino que para el fútbol chileno en general. Lo que se celebró en aquella ocasión no fue un triunfo colocolino, sino que un logro del fútbol chileno.
Juan Manuel Mestre