Señor director:
La huelga de hambre de los presos mapuches debe preocuparnos, porque pone en peligro la salud y la vida de los huelguistas. Pero también debemos saber leer las "señales" que hay detrás de la huelga.
Se ha dicho que la huelga fue "heredada" por nuestro gobierno desde el momento que los hechos juzgados y respectivos procesos vienen de la administración anterior. Pero la huelga es también una herencia por razones más profundas. Veinte años de gobierno de la Concertación no fueron capaces de promover un desarrollo integral de los pueblos indígenas y de asegurar una buena convivencia social. Lo más grave, sin embargo, es que las administraciones anteriores permitieron que se instalara una lógica de confrontación con los pueblos indígenas.
La política indígena del Presidente Sebastián Piñera quiere instalar una nueva forma de convivencia con nuestros pueblos indígenas. Una fórmula basada en un profundo aprecio y respeto por sus valores culturales, pero empapada a la vez de ese sentido de urgencia que debe movernos a trabajar incansablemente por fomentar esos valores y mejorar sustancialmente la calidad de vida de los pueblos indígenas.
En estos primeros meses de gobierno el Presidente Piñera ya ha dado muestras concretas de este nuevo espíritu. Para potenciar las identidades y culturas indígenas se le puso suma urgencia al proyecto de reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas y el Presidente instruyó a intendentes y gobernadores para que consideren a las autoridades tradicionales indígenas en las ceremonias oficiales. En materia institucional se creó un consejo de ministros para enfocar la política indígena con una mirada intersectorial y poder de decisión. Y se introdujeron correcciones y mejoramientos sustanciales a los mecanismos de entrega de tierras, asegurando que en el futuro irán acompañadas siempre de instrumentos de apoyo productivo.
A las puertas del Bicentenario, Chile no puede fallarles a quienes forman parte de sus raíces más profundas. Tenemos una oportunidad única: no la desaprovechemos.
Sebastián Donoso Rodríguez
Asesor especial para Asuntos Indígenas