Señor director:
Reflexionando acerca de la medida propuesta por el Ministerio de Educación, de multar a los colegios que no sancionen los casos de bullying o matonaje en sus establecimientos, nos encontramos con distintas lecturas. Por una parte, puede parecer una medida extrema o coercitiva, que por medio del castigo quiere imponer una manera de actuar.
Sin embargo, podemos tomar también esta medida como una oportunidad que nos abre posibilidades. Abre la posibilidad de romper la conspiración del silencio sobre la cual se sustenta la violencia, no sólo en los colegios, sino también en otros ámbitos. Abre la posibilidad de hacernos cargo, con medidas concretas, de un tema difícil, que como sociedad hemos preferido en ocasiones no mirar y no resolver.
La multa propuesta por el ministerio nos abre la posibilidad de detenernos, de reflexionar y saber que somos creativos, que tenemos alternativas de acción, de proponer distintas maneras de enfrentar los conflictos. Nos abre la posibilidad de salir por un momento de la sensación de impotencia que nos embarga cuando nos enfrentamos al abuso de poder. Nos impulsa a actuar y nos permite ponernos en una mirada constructiva, de diálogo generativo y en camino hacia una manera de relacionarnos de beneficio mutuo.
Teresa Quintana y Pilar del Río
Escuela de Psicología
Universidad Adolfo Ibáñez