Señor director:
Nassir Sapag realizó en su carta del martes una serie de afirmaciones sobre la administración pública y las movilizaciones convocadas por la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (Anef) que distan mucho de la seriedad y responsabilidad que se esperaría de un académico universitario.
Los estudios internacionales señalan con claridad que nuestra administración pública tiene estándares de eficiencia, probidad y eficacia comparables, sino a veces superiores, a los de muchos países de la Ocde. Asimismo, en los informes de competitividad internacional, el Estado chileno y sus capacidades son siempre un factor que eleva el ranking de nuestro país. Lo decimos con propiedad los funcionarios del Servicio de Impuestos Internos que hemos construido una institución profesional, reconocida y premiada a nivel mundial.
Por otra parte, el planteamiento que ha hecho la Anef no es ningún otro que en la administración pública debe regir el mérito y la legalidad. Es por ello que se ha pronunciado en contra de los despidos arbitrarios realizados por diversas autoridades del gobierno, sin considerar ningún criterio de evaluación ni individual ni institucional que los sustente. Es la ausencia de racionalidad y fundamento de estas acciones las que han llevado a la Corte de Apelaciones de Valparaíso a declarar ilegales los despidos de los funcionarios de la Seremi de Educación de esa región.
Las afirmaciones de Sapag no se ajustan a la realidad y, más que la intervención de un académico, parecen un ideologismo destinado a respaldar a una parte de las nuevas autoridades de gobierno que han asumido el empleo público como su "botín de guerra".
Carlos Insunza Rojas
Pdte. Asoc. de Funcionarios de Impuestos Internos