Señor director:
El escenario de la droga a nivel mundial está cambiando de manera radical. Las drogas químicas hace una década vienen aumentando con fuerza y el único dato adicional que entrega la ONU en su último informe es cómo éstas desplazaron del segundo lugar a la cocaína y Chile ocupa los primeros lugares de consumo de anfetamina.
La verdadera "bomba atómica" son las de tipo metanfetamínico (Crystalmeth) y esta droga ya está en Chile, no estamos preparados para enfrentarla. Es altamente adictiva, muy asociada a la violencia, y hoy cualquier consumidor puede obtener sus dosis mezclando medicamentos que contienen pseudoefedrina con otros elementos accesibles en el mercado.
En 2009 la Corporación La Esperanza le solicitó a la directora del ISP que prohibiera la importación de Efedrina y que reemplazara la pseudoefedrina en la fabricación de medicamentos. Se aceptó aplicar receta retenida a la efedrina. Tres días después fue decomisada una tonelada de ella, cantidad muy superior a las necesidades de Chile.
Luego, la posibilidad de obtener a partir de medicamentos de venta común la pseudoefedrina sirvió como antecedente para que tanto el ministro Erazo como Mañalich dictaran los decretos para prohibir la efedrina y pseudoefedrina (salvo uso intrahospitalario). Esos decretos no prosperaron. En México, sin embargo, se reemplazó con éxito por la Fenilefrina, en un plazo determinado sin que se produjera ningún problema de salud pública.
El tema es delicado. La realidad mundial ha cambiado y por lo tanto los riesgos hacia la población son mayores. Frente a la magnitud de estas amenazas, debemos evaluar y potenciar el tipo de respuesta que como país estamos dando.
Jaime Orpis Bouchon
Senador y Fundador de Corporación La Esperanza