Señor director:
La campaña para la rehabilitación del consumo de drogas que está llevando a cabo el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda) merece cierto análisis. Si bien incorpora la rehabilitación como tema y apunta a ayudar a que quienes consumen dejen las drogas, también incorpora al que sufre las consecuencias de la conducta adictiva de manera indirecta.
El acento está puesto en el temor y la segregación, en el acto delictivo y antisocial que se le asigna al consumo. Una perspectiva errada si se piensa que los profesionales de la salud enfatizan que la prevención y rehabilitación funcionan en la medida en que se reconoce la carencia social y el contexto en que se da el consumo. Es interesante la mirada dada a quien es consumidor, pero sigue una línea de la penalización y aislamiento que no ha mostrado alta efectividad.
No es el temor a la droga ni su asociación con la delincuencia y la muerte lo que nos ayudará a reducir su consumo. La perspectiva correcta es que como sociedad debemos apuntar a un desarrollo social donde el consumo no tenga sentido.
Leonel Núñez
Escuela de Psicología Universidad de las Américas