Señor director:
El aumento de las sanciones a los conductores ebrios y bajo la influencia del alcohol apunta en la dirección correcta. Ahora bien, el impacto en la accidentabilidad estará dado por el cumplimiento de la ley, lo que a su vez depende, en primer lugar, de la fiscalización. Sobre esta materia, la tarea pendiente es importante y no se tiene información de que mejorará en el corto plazo. El peligro de que esta ley se convierta en letra muerta realmente existe.
Asimismo, el fondo de este tema es la falta de educación. Las investigaciones sobre accidentes en el mundo desarrollado señalan que la conducta temeraria de los conductores se eleva en proporción al aumento en la seguridad de los vehículos.
Los conductores que cometen irregularidades, entre las que está conducir bajo la influencia del alcohol y en estado de ebriedad, lo hacen con el convencimiento de que no serán descubiertos. En consecuencia, lo que se necesita es complementar esta modificación legal con la licencia por puntaje, proyecto que aún se encuentra en tramitación, sin fecha conocida de término.
Estamos convencidos de que sólo en ese momento la conducción temeraria tendrá una disminución importante.
Carlos Soto Becar
Pdte. Comisión de Transporte