Señor director:
Quisiera hacer un alcance sobre la carta de Cristóbal Miranda, publicada en la edición del viernes 3, en relación al uso de la bicicleta como medio de transporte. Comparto su visión respecto de los beneficios que conlleva el empleo de la bicicleta; sin embargo, es necesario recalcar algunas falencias en cuanto al uso que le dan los usuarios.
Todos los días presencio cómo los ciclistas cometen numerosas faltas a la ley de tránsito: pasan con luz roja, utilizan veredas destinadas a los peatones, no respetan sus pistas de circulación y realizan maniobras contra el tránsito, incluso cuando hay señaléticas que lo prohíben.
Incluso, en muchas ocasiones somos los automovilistas quienes debemos cuidarles la vida, ya que a muchos de los ciclistas pareciese no importarles al ver las arriesgadas maniobras que llevan a cabo en vias de alta circulación.
¿Cómo es posible que una persona se monte en una bicicleta y salga a la calle sin tener la menor idea de las normas y la ley del tránsito?
Para subsanar estas anomalías deberían existir dos normas previas para los ciclistas: patente de bicicleta y un documento de competencia que los valide para circular en las calles. Ya son muchos los problemas que nos causan; es cosa de pararse en una calle transitada y verificar lo que estoy exponiendo.
Luis Villagra Reveco