Señor director:
El maltrato infantil es una de las 24 patologías a evaluar por el comité consultivo Auge este año, siendo el abuso sexual la forma más grave de presentación.
Su prevención debería ser el núcleo de dicha iniciativa. Las consecuencias del abuso sexual son múltiples y van desde las secuelas traumáticas físicas, en la salud mental y en la esfera sexual, hasta la adquisición de graves enfermedades como hipertensión, diabetes o cáncer.
Las medidas propuestas por la Organización Mundial de la Salud apuntan a los factores de riesgo, como el alcohol, el cual se relaciona con el abuso sexual. El aumento del impuesto al alcohol es una medida adoptada por otros países y que ha resultado efectiva. La prevención del embarazo no deseado, las visitas domiciliarias a madres adolescentes con hijos de bajo peso o con algún déficit físico o sensorial también han mostrado beneficios. Por otra parte, la regulación del plomo y de sustancias tóxicas ambientales debe ser agresiva, ya que gatillan un aumento de enfermedades como el déficit atencional, siendo estos niños con más frecuencia víctimas de maltrato y otro tipo de abusos.
Identificar a los potenciales perpetradores de este delito, empoderar y educar a los niños sobre lo que los adultos no pueden hacer con sus cuerpos, y el compromiso sistemático de la sociedad para denunciar estos hechos, son medidas que, en conjunto, pueden generar un impacto a largo plazo.
Ramón Vergara