Señor director:
En carta publicada el 2 de febrero en su diario, Jorge Porter señala que el ímpetu mostrado por los congresistas en la búsqueda de reformas al sistema binominal es un estorbo para el desarrollo regional.
No son pocos quienes afirman que las reformas políticas no resuelven los problemas de la gente, y que responden más bien a incentivos de los políticos para asegurar su propio bienestar. A pesar de esto, es necesario entender la importancia que tienen las instituciones y, por ende, el hecho de que puedan ser reformadas.
Las instituciones no sólo fijan los límites de los actores sociales, sino que también crean incentivos para que éstos jueguen de una forma u otra.
En el caso de la política, el sistema binominal o el extremo presidencialismo establecen incentivos en relación a la calidad, forma y fondo de las políticas públicas. De esta manera, el desarrollo regional se ve condicionado por el funcionamiento de las instituciones políticas.
Las reformas al sistema político son esenciales para el desarrollo regional, dado que un modelo más representativo permitiría el ascenso de los intereses regionales. Por lo tanto, el desarrollo regional se debe entender como un proceso donde las reglas del juego sí importan.
Jorge Schiappacasse Araya
Miembro de Red Liberal