Señor director:
Vivo en Coyhaique. Hace ya 11 días no hay combustible en la región y el transporte público es casi inexistente. La gente no puede llegar a sus trabajos, los supermercados están desabastecidos, las ciudades vacías, los turistas entrampados entre barricadas y protestas. En las noches hay apagones.
El gobierno llama al diálogo, sin embargo, esto es difícil ya que no envía a nadie con quién dialogar.
Para el terremoto, el país asumió su responsabilidad con los afectados con bastante más prontitud.
Rosario Robert Noguera