Señor director:
Frente a la opinión dada a conocer en su sección editorial, el día de ayer, debo señalar que la legislación laboral chilena contempla mecanismos ultraflexibles en cuanto a jornada laboral. Tanto así, que el Código del Trabajo establece sólo un máximo de jornada laboral de 45 horas, y nada impide pactar jornadas menores. La pregunta entonces es ¿por qué un proyecto sobre algo que ya existe abusivamente se pone en discusión?
La razón es simple. La CUT ha planteado una propuesta irrebatible de aumento del piso salarial en Chile a $ 250.000, incrementado en 25% en zonas extremas, y frente a esta clara propuesta, apoyada por amplios sectores ciudadanos y políticos, el gobierno ha actuado de manera unilateral, desviando la discusión de fondo, como lo es la desigualdad en el ingreso salarial de los millones de trabajadores creadores de la riqueza de Chile, el cual, según la Ocde, es de 92 veces entre el sueldo más bajo y el más alto, siendo el promedio de la Ocde de 32 veces. Por otro lado, la CUT ha planteado la necesidad de modificar el seguro de cesantía, con el fin de dar mayor cobertura (universalidad) y mejorar la tasa de reemplazo (70% de la última remuneración), siendo una burla por parte del gobierno ocupar con fines distintos para el que fue creado el seguro de cesantía.
Su medio se equivoca al plantear que estas medidas son en beneficio de las personas; al contrario, sólo profundizan aún más la precariedad de los empleos en Chile y beneficia a una minoría empresarial.
Jorge Murúa Saavedra,
Subsecretario de Negociación Colectiva,
CUT.