Señor director:
Se confunde Lizandro Barriga, en su carta del 15 de junio, al creer que proponemos “cambiar las notas de enseñanza media por el ranking de notas”. Nuestra propuesta es ponderar el ranking, restando ponderación a la PSU; por ejemplo, ponderar el ranking en un 12% restando un 4% a la PSU de Lenguaje, Matemática y Ciencias Sociales o Ciencias Naturales.
Se confunde también al afirmar que esta medida cambiará únicamente los puntajes ponderados de esa minoría que históricamente tiene “excelentes notas de un curso (que) son minoría y no sobrepasa el 15% o 20%”. En efecto, en el último proceso de admisión, 98.387 de los 163.128 postulantes de la promoción 2011 (el 60,3%) obtuvieron un puntaje PSU (lenguaje más matemática) inferior al puntaje ranking de las notas. Obviamente, los puntajes de todos ellos habrían sido superiores si el ranking se hubiese ponderado; deseamos destacar que el 42,5% de ellos (41.891) egresaron de colegios municipales. Por otra parte, el ranking se utiliza en Chile desde 2006 para asignar las becas de excelencia académica y los cupos supernumerarios. Consecuentemente, en marzo de 2009 cuando los estudiantes de la promoción 2012 que este año rendirán la PSU ingresaron a primero medio, dicho ranking ya se usaba, aunque calculado por el Mineduc y con una fórmula algo diferente a la nuestra. El acuerdo no es, por tanto, extemporáneo como plantea la carta.
Por último, al igual que el lector, esperamos que haya gradualidad en la utilización del ranking, de modo que en algunos años más este antecedente se pondere en mayor proporción que en este primer proceso.
Francisco Javier Gil