Señor director:
Aysén, Freirina, Cabildo; la nueva dinámica política ha seguido ese orden: negligencia, protestas, exposición en los medios, baja en encuestas de popularidad e intervención. Aprendemos que sin salir a la calle no nos escuchan. Y aunque me gusta marchar, la buena labor de los políticos no debiese depender de ello. O la sociedad va más rápido que sus autoridades o el descontento estalla en este país adormecido… o ambas.
Cansa hacerles la pega a los políticos, porque es su deber hacer algo, son ellos quienes consagran su vida al bien común (o eso nos dicen).
No quiero cansarme, además, por marchar contra el binominal. No faltan teóricos, ni publicaciones; mas parece que otra vez llegaremos a nuestras casas empapados, para sacar a los políticos de sí mismos. Pero ojo: habrá que pintar más lienzos, llorar más lacrimógenas y dar más entrevistas. No hay quórum porque ¿quién va a arriesgar su estrado? Por lo que se ve, los políticos necesitan más marchas.
Martín Canessa