Señor director:
A propósito de los fantasmas que se proyectaron y calcularon -y finalmente no se presentaron- en el Costanera Center, sospecho que los proyectos hidroeléctricos están padeciendo esta misma psicosis anticipativa agorera infundada.
¿Qué podrían agregar los sociólogos para justificar la influencia que genera la proyección de miedos personales en estos proyectos? Esto produce un efecto dominó colectivo, ejerciendo influencias negativas injustificadas y restándole al país beneficios claros a cambio de monstruos inexistentes.
Josefina Sutil Servoin