Señor director:
A propósito de las informaciones aparecidas en su periódico en relación con el debate surgido a raíz del Museo de la Memoria, quiero señalar que concuerdo plenamente con que las circunstancias no justifican las violaciones a los Derechos Humanos y reconozco como un valor del museo, el que transmita esa cruda realidad que fue negada durante muchos años.
Mi planteamiento sólo apuntaba a que, si como país queremos que hechos como esos no se repitan, debemos estar también abiertos a la reflexión. A diferencia de los memoriales que dan testimonio generalmente en el lugar de los hechos, los museos ofrecen oportunidades para relatos de alta complejidad. Un esfuerzo así siempre es bienvenido.
Magdalena Krebs
Directora de Bibliotecas Archivos y Museos, Dibam
Es difícil predecir los errores que podemos cometer en la cama, aunque hay una serie de actitudes que a los hombres les desagradan profundamente. No arruines una noche "hot" por culpa de uno de estos deslices.