Señor director:
Se debe reconocer que es necesario para Chile contar con un nuevo cuerpo legal que regule la pesca artesanal y la acuicultura. Han hecho bien el Presidente Piñera y su ministro Pablo Longueira en presentar una iniciativa de ley al Congreso. Pero se erró en la suma urgencia que La Moneda le dio al proyecto, ya que la complejidad técnica de los temas de pesca, mar y acuicultura hacen imposible que en breve plazo se analicen y escuchen las voces de los actores involucrados. Si tomamos como ejemplo otros proyectos de ley mucho más sencillos que la pesca y acuicultura, que han demorado años en discutirse, ¿cuál era la razón de apresurar este proyecto?
Ciertamente, se dirá que el 31 de diciembre de este año vence la actual ley, pero, ¿acaso no era posible prorrogar en uno o dos años más este cuerpo legal?
El objetivo principal de la ley en trámite es la sustentabilidad, lo cual compartimos plenamente. Pero al analizar el proyecto nos damos cuenta de que el principio enunciado es discrepante. Tomando solamente un ejemplo, como la pesca incidental y el descarte, es que no nos hace sentido el mantener vigente la pesca de arrastre dentro de las 12 millas náuticas. El 40% de las capturas de pesca se tiran por la borda, ya sea por inmadurez de los peces, porque la cuota asignada está sobrepasada, para guardar espacio de bodega para peces de mayor valor de mercado o para hacer subir los precios.
José Verdugo Muñoz
Presidente Confesur
Revisa las iniciativas que se instauraron durante este ciclo presidencial y la controversia que algunos proyectos generaron en su momento.