Señor director:
Mucho se ha dicho y leído sobre la decisión de la Corte Suprema que sancionó en contra de la aprobación de la central Castilla. Lamentablemente, la discusión se ha centrado en la forma y no en el fondo.
Se olvida que el proyecto multimillonario estaba propuesto al lado de áreas silvestres protegidas y sitios prioritarios de concentración de biodiversidad. Al parecer, el error es de los pingüinos por vivir ahí o de las comunidades locales por existir. Lamentablemente, proyectos tan grandes no pueden seguir siendo gestionados con la creencia de que presiones y estudios parciales van a ser suficientes.
Ahora sectores empresariales han comenzado una campaña del terror acerca del alza del costo de la energía para los consumidores domiciliarios y que Chile no podrá seguir creciendo. El día que las grandes empresas tengan agendas medioambientales serias, equipos profesionales de calidad comprometidos con el desarrollo sostenible, la conservación de la naturaleza y el acuerdo con las comunidades locales, podremos tener muchos proyectos viables y de gran envergadura.
Por ahora seguiremos sumidos en la oscuridad de la controversia y al amparo de los tribunales de justicia que dirimirán acorde con los errores de forma y no el fondo del tema. Si queremos ser un país desarrollado, tendremos que aprender a cumplir con los acuerdos internacionales que hemos firmado, como la Convención de Biodiversidad. Tanto el sector público como privado tendrán que volver a ganarse el respeto de la ciudadanía para construir una sociedad basada en la confianza y no en la incertidumbre, como lo es ahora.
Cristián Bonacic
Ecólogo UC
A veces son por gusto y a veces por trabajo, sea como sea, los cambios de imagen de los famosos siempre causarán revuelo entre sus seguidores.