AUTORIDADES DEL Ministerio de Educación, del Colegio de Profesores y sostenedores de colegios han detectado un preocupante aumento de los casos de maltrato de parte de alumnos a docentes en el sistema educacional chileno.
La Federación de Colegios Particulares ha contabilizado 40 episodios desde 2008. Se trata de una cifra manejable, pero es necesario considerar que cuadruplica la registrada hasta 2006, cuando los casos no llegaban a 10. Algunos de ellos han llegado a tribunales, donde la justicia será la encargada de dirimir si hubo infracción legal de parte de los alumnos contra sus profesores.
El maltrato se traduce no sólo en agresión física, sino también en acoso psicológico, faltas de respeto graves o incluso calumnias o revelaciones íntimas propagadas por medio de blogs y redes sociales que causan un severo desprestigio a la imagen de los docentes y los directivos de los colegios.
El Ministerio de Educación y el Colegio de Profesores están discutiendo las formas de prevenir este problema. A su vez, algunas facultades de pedagogía han incorporado a sus mallas de estudio el manejo de situaciones difíciles.
Detrás de este fenómeno existe un deterioro en la disciplina, a menudo erróneamente interpretada como una imposición autoritaria. Dicho deterioro puede tener muchas causas: problemas familiares de los adolescentes, ausencia de figuras de autoridad en el entorno de los alumnos, incapacidad de los profesores para imponerse, consumo de drogas o alcohol de parte de los jóvenes, escaso apoyo de los padres o los directivos a la labor formadora de los docentes, etc.
Con todo, sean cuales fueran las causas más profundas, es necesario que los colegios amenazados tomen medidas inmediatas para evitar la repetición de estos episodios, a través de la revitalización del valor formativo de la disciplina.