EL BANCO Central dio a conocer ayer el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) correspondiente al mes de diciembre. De acuerdo con este indicador, la economía habría crecido 5,3% respecto de igual mes del año anterior -superando las expectativas del mercado-, con lo que preliminarmente el PIB se habría expandido 6,3% en el año 2011. De confirmarse esta última cifra, constituiría la mayor tasa de crecimiento anual en 14 años.
Las cifras de actividad conocidas ayer constituyen un resultado positivo, que da cuenta de que la economía mantiene un saludable vigor, dinamismo que se ha reflejado en otros indicadores relevantes, como la tasa de desocupación. Esta última se ubicó en el último trimestre móvil en 6,6%, lo que ha llevado a algunos a plantear que la economía chilena se encamina hacia el "pleno empleo".
El alto precio del cobre, ciertamente, ha contribuido a este resultado, pero también ha tenido una incidencia relevante el aumento del consumo interno, probablemente impulsado por la mayor confianza de los consumidores ante estas favorables cifras de crecimiento y empleo. También parecen estar reportando frutos las medidas pro crecimiento que se han implementado en el último tiempo. El ministro de Economía resaltó, por su parte, que con estas tasas de crecimiento ingresan más de US$ 3 mil millones adicionales a las arcas fiscales.
La economía está demostrando así la capacidad de crecer y generar fuentes de trabajo si existen las condiciones propicias para que se desarrollen nuevos proyectos de inversión, generando, además, ingresos fiscales crecientes para satisfacer en forma sustentable las políticas sociales del país. Esto debería llevar a una reflexión profunda sobre la inconveniencia de promover aumentos de impuestos, particularmente en un entorno de incertidumbre internacional, y enviar señales negativas que puedan poner en peligro este proceso de crecimiento.