EL FISCAL a cargo de investigar el incendio en el Fundo Casa Piedra (Carahue), propiedad de la empresa Forestal Mininco, acreditó a través de peritajes científicos la intencionalidad del siniestro ocurrido a comienzos de enero, hecho en el que murieron siete brigadistas y donde se quemaron 1.800 hectáreas de plantaciones y bosque nativo. El anuncio realizado por la fiscalía es un importante avance de la indagatoria, a fin de poder determinar las causas exactas que provocaron el fuego e indagar las eventuales responsabilidades de quienes participaron en el mismo.
De acuerdo con lo informado por el ente persecutor, a través de un sistema de georreferencia se logró determinar con exactitud que el incendio fue originado por 16 focos iniciados de forma simultánea, los cuales tenían una distancia entre sí de no más de 200 metros, evidencia que de acuerdo con el fiscal, permite establecer que el hecho tuvo un origen premeditado. En este sentido, es muy importante que el Ministerio Público agote todas las instancias investigativas para determinar las identidades de los responsables de estos ilícitos.
Nuestra legislación sanciona severamente el delito de incendio, precisamente porque quienes lo cometen desencadenan hechos que pueden llevar a la ocurrencia de graves daños materiales y personales, tal como lamentablemente ocurrió en este caso, con la muerte de brigadistas que combatían el fuego.
Ante lo señalado por el fiscal, el gobierno salió a reafirmar la tesis que esbozó desde un comienzo, cuando calificó el hecho como un "atentado".
Si bien es importante que la autoridad dé señales claras de que se hará todo lo posible por esclarecer este caso, es prudente esperar el fallo de los tribunales y no adelantar la atribución de responsabilidades en estos hechos.