LA DELICADA SITUACIÓN que se produjo producto del desplazamiento de minas antipersonales y antitanque -que fueron colocadas en la década del 70- a raíz de las intensas lluvias registradas en la quebrada Escritos, zona ubicada a 800 metros de la frontera con Perú, obligó como medida preventiva a que el gobierno dispusiera el corte de tránsito en un tramo de la Ruta 5 -en la Región de Arica y Parinacota-, en el sector comprendido entre el aeropuerto y el paso fronterizo Chacalluta, instalación que también fue cerrada en un principio, pero reabierta el miércoles.
El Ejecutivo reaccionó oportunamente adoptando ésta y otras medidas, como informar detalladamente de la situación al gobierno peruano y coordinar con personal de las Fuerzas Armadas la pronta búsqueda y desactivación de los explosivos. Además, es necesario que se adopten todas las medidas para garantizar que quienes circulen por el perímetro afectado no corran ningún riesgo. Lo anterior considerando que la búsqueda de los artefactos es un proceso largo que podría demorar entre seis meses y un año, según lo expresado por el secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Desminado.
Al respecto, la respuesta del gobierno en esta materia es consistente con los compromisos que el Estado chileno adquirió tras suscribirse a la convención de Ottawa, acuerdo que compromete al país a eliminar este tipo de explosivos, proceso que se inició a comienzos de la década pasada. De acuerdo con cifras oficiales, aún quedan cerca de 135 mil de estos artefactos en el territorio nacional. En este sentido, es importante que las autoridades informen en qué estado de avance se encuentra este programa de desminado y cuáles son los plazos establecidos para su término; y que en lo sucesivo prioricen los trabajos en las zonas de mayor riesgo para las personas, como la que se vio afectada en esta oportunidad.