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MUCHOS SE quejan de la pobre planificación y falta de visión a largo plazo en el desarrollo de nuestras ciudades. Razones hay de sobra, diariamente observamos las polémicas en torno a la congestión vehicular, los problemas del Transantiago, la falta de sensibilidad del Mall de Castro respecto a su entorno patrimonial y tantos otros conflictos urbanos. Lo paradojal es que pocos saben que casi todas nuestras ciudades, en especial Santiago, fueron fundadas en base a un plan, y han sido planificadas sistemáticamente desde comienzos del siglo XX.
Si es verdad que nuestras ciudades han sido ampliamente planificadas, entonces por qué diablos son tan feas y caóticas, se preguntarán muchos. La respuesta es simple: de nada sirve planificar si no se cuenta con las capacidades y voluntad para ejecutar, fiscalizar, actualizar y perseverar en la implementación de esta planificación. El problema es que para autoridades y políticos, salvo honrosas excepciones, estos temas no les importan.
Los tiempos de la política no coinciden con los tiempos de la ciudad; cualquier proyecto o intervención urbana de envergadura requieren un compromiso, visión y seguimiento de mediano y largo plazo, que ningún alcalde, parlamentario, ministro o presidente podría garantizar, ya que con elecciones cada cuatro años, simplemente la contingencia se los devora y se corre el riesgo de que otro “corte la cinta” sin dar crédito a quien lideró la iniciativa.
Para resolver este dilema sólo quedan dos caminos: el primero es generar políticas de Estado que orienten las acciones, agencias e inversiones hacia una visión de ciudad de largo plazo; de aquí la importancia de la Comisión Presidencial para una Política Nacional de Desarrollo Urbano, que espera terminar con 27 años a la deriva sin una carta de navegación, en un proceso abierto y participativo disponible en www.pndu.cl.
La segunda vía es que la sociedad civil y la ciudadanía comiencen a exigir una visión de largo plazo a sus autoridades. Para ello, es destacable que se estén consolidando plataformas como foros y observatorios ciudadanos que promuevan la creación de indicadores de calidad de vida y desarrollo urbano, para orientar a las autoridades y fijar prioridades de acciones, socializar el impacto y por último exigir mayor compromiso. Dos de estas iniciativas pioneras serán prontamente presentadas: el martes 24 en el Club de Concepción, el Observatorio Metropolitano del Gran Concepción dará a conocer los resultados de la primera encuesta de calidad de vida de las nueve comunas que componen la segunda metrópolis del país. El jueves 26 se realizará en CasaPiedra la tercera versión del Foro Santiago 2041, que apunta a establecer lineamientos, indicadores y cursos de acción para los próximos 30 años, cuando la capital celebre los 500 años de su fundación. Treinta años no es nada: hace tres lustros se inauguró el Parque Arauco, Caszely perdió el penal ante Austria y Eliseo corría en la Fórmula 1. Espero que quienes lean -y quien escribe- esta columna estemos vivos en 30 años más y nos sintamos orgullosos de la ciudad en que vivimos. Esos son los tiempos de nuestras ciudades, y depende de nosotros que sean mejores tiempos.
Su trabajo les exige lucir perfectas frente a las cámaras y en las grandes ceremonias, sin embargo cuando no usan cosméticos se ven como mujeres comunes y corrientes. A continuación te mostramos qué aspecto tienen algunas chicas de Hollywood con y sin la ayuda mágica de los productos de belleza.