EL MINISTERIO de Educación dio a conocer antecedentes sobre la educación media técnico- profesional (EMTP) en el país, reafirmando una tendencia observada desde hace varios años. Entre otros aspectos, este sector presenta una baja tasa de titulación, problemas de empleabilidad en varias de las especialidades y, en muchos casos, perspectivas salariales poco atractivas y con una débil proyección laboral hacia el futuro.
La EMTP aglutina a casi el 45% de la matrícula, con una fuerte concentración de jóvenes provenientes de las familias más pobres. La oferta formativa actual está asociada a los principales sectores económicos del país, pero salvo casos excepcionales, no parece existir un vínculo consistente con la demanda laboral predominante. Un debate pendiente tiene que ver con el perfil estratégico de esta modalidad y el tipo de desenlace educativo/laboral deseable para los estudiantes.
Hoy resulta imprescindible una discusión integral de la EMTP en el marco de los desafíos del sistema educacional en su conjunto. Al respecto, nos parece pertinente resaltar tres dimensiones que pueden servir como insumos al debate.
La EMTP no debe ser pensada exclusivamente como una salida temprana al mundo del trabajo. Debido a las mayores exigencias de certificación y las propias expectativas de los estudiantes, es necesario pensar en modelos de mediano y largo plazo que favorezcan procesos de articulación entre educación y trabajo. Aún son muy precarias las iniciativas públicas que favorezcan esta perspectiva, y son los jóvenes quienes muchas veces deben decidir las mejores alternativas con escaso nivel de información. La discontinuidad del Programa ChileCalifica es un ejemplo de la debilidad de la acción del Estado en el desarrollo de una propuesta de educación continua y uno de los temas pendientes para una discusión estratégica sobre el vínculo educación y trabajo en el país.
La EMTP debe pensarse en su heterogeneidad. Este sistema es expresión de una diversidad de sectores productivos con su propia especificidad y potencial de desarrollo. Un mayor énfasis en la adecuación de la oferta formativa al nivel regional o local puede ser un impulso relevante que articule y retroalimente a los diversos actores del sistema.
La EMTP no puede pensarse de manera aislada.
Finalmente, es importante señalar que algunos de los problemas diagnosticados para el sector son extensibles hacia otros ámbitos del sistema educacional. La situación de indefinición en que quedan muchos jóvenes que egresan de la enseñanza media humanista-científica, sin posibilidad o perspectivas de estudios superiores, advierte sobre la importancia de considerar el desarrollo de habilidades para el trabajo en la enseñanza media en su conjunto.
De igual manera, la ausencia de puentes entre la enseñanza media y la educación técnica superior, en algunos casos con una oferta poco consistente y débilmente regulada, señala la pertinencia de políticas más robustas en este campo. Tal perspectiva permite no sólo alcanzar una mejor coordinación curricular, sino también delinear, con mayor claridad, senderos o trayectorias educativo-laborales que orienten las decisiones de los jóvenes estudiantes y egresados y retroalimenten la labor formativa de los centros educacionales.