Durante los últimos 10 años la Universidad del Mar (UDM) creció reclutando alumnos de sectores medios y bajos. Por ello sus dueños dicen que han hecho un gran aporte a la movilidad social.
Una querella presentada por más de 100 alumnos alega, sin embargo, que la UDM les ha dado pésima formación por culpa del desvío de recursos hacia los controladores.
Tras meses de trabajo CIPER logró identificar 85 sociedades creadas en torno a la UDM, la mayoría de las cuales vive únicamente de arrendarle edificios a la universidad. Los controladores insisten en que no lucran, pero lo cierto es que esa red tiene como finalidad central llevar una enorme cantidad de recursos desde la UDM a sus bolsillos.
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