LUEGO DE leer la columna sobre periodismo deportivo publicada en la edición del domingo pasado, el lector Héctor Bravo González confiesa que nunca “imaginó que La Tercera cuidara con la misma prolijidad su contenido político y el deportivo. Ahora que ustedes lo exponen, les solicito que revisen el titular ‘Colo Colo extiende sequía azul en Macul en el Día del Padre’” (18.06.2012), porque, a su juicio, “el redactor lo hace desde la óptica de un hincha de Colo Colo. Ellos afirman que dicho club es el ‘padre’ de Universidad de Chile; en términos deportivos, que son superiores. Cuando un diario titula de esta manera está dando la razón a quienes así lo proclaman. Supuestamente, la prensa informa la verdad de los hechos; ergo, es cierto que Colo Colo es superior a la ‘U’. Yo creo que el titular es abusivo y eso es un reparo ético”, comenta.
Al respecto, se ha insistido que los títulos no deben prestarse a dobles interpretaciones ni menos contener juicios u opiniones que reflejen el parecer del periodista. En este caso, la asociación que se hace entre el triunfo de Colo Colo y el Día del Padre obviamente cae en la ironía que irrita a los simpatizantes del club derrotado en ese partido. Sin embargo, más llama la atención que Héctor Bravo afirme que suponía que el equipo periodístico de La Tercera no considera ser prolijo en todos los ámbitos noticiosos que cubre. Está claro que no se debe dar lugar a esa suposición, porque la exigencia en la calidad del contenido del diario es, primero respecto de sus lectores y avisadores, junto con el compromiso profesional que implica el trabajo bien hecho. Este supuesto es indispensable en todas las secciones del periódico, porque hay una cuestión a considerar: la diversidad de intereses, preocupaciones, inquietudes y principios que sustentan los miles de lectores del diario.
Pero más grave aún es lo que denuncia Bravo González, porque en su correo cuenta que “a través de Twitter le manifesté mi dolor y protesta al redactor del titular. Una de sus respuestas, dice, se refería a que no había que tomarlo con tanta seriedad, después de todo era fútbol”... Agrega: “Parece que La Tercera lo toma mucho más en serio que el periodista”. Con esa respuesta que dio el reportero incurrió en varias faltas. La primera, sugiere que el fútbol no sería un asunto serio. Pero si bien es un juego -que gusta o no gusta-, tiene connotaciones sicológicas, sociales, políticas y económicas que se manifiestan constantemente. Un ejemplo: cuando el Corinthians gana uno de sus partidos, según las estadísticas, la productividad de los trabajadores en Sao Paulo mejora ostensiblemente. Sucede lo contrario si es derrotado. Anímicamente, la afición, según sea el caso, reacciona de diferente manera en el desempeño de sus labores. Acá en Santiago, el éxito o fracaso de ciertos clubes genera alegría o violencia destructiva. En la partida del entrenador Marcelo Bielsa y los rumores, fundados o infundados, de intervención política en su alejamiento de la Selección se manifestaría hasta hoy en las encuestas y en el campo de los negocios, basta mencionar las transacciones con los pases de algunos jugadores. Más aún, los aficionados ya no se satisfacen con seguir el fútbol local, sino que tienen interés en las peripecias de los campeonatos de otras latitudes.
La segunda falta en esa respuesta del reportero se comete con esa cierta displicencia respecto de su trabajo, pues no lo valora ni en sí ni en sus efectos, al calificarlo de un simple juego, el que si bien lo es, de paso olvida las connotaciones que tiene. El periodismo es una profesión gratificante, pero para lograr reconocimiento en su desempeño requiere entusiasmo y rigor. Por último, el tercer error cometido tiene relación con una norma interna de La Tercera en cuanto a que todo reclamo o presentación relativa al contenido del diario, recibida por cualquier persona que se desempeñe en el área periodística o comercial, debe remitirse en forma íntegra a este representante. Lo que no sucedió en este caso.
El ex jugador Jorge Valdano, en su intervención en el “VII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo. El español en el periodismo deportivo”, destaca que el fútbol “forma parte de la cultura popular”… “y esa cultura la encontramos en cualquier partido que se juega en un descampado, en una charla de café entre dos amigos, en la página de deporte de cualquier periódico”. El ex entrenador afirma que si “los medios de comunicación son responsables en gran parte de la construcción de la realidad, y la realidad futbolística está siendo recreada permanentemente por los medios de comunicación, queda claro el papel protagónico que juega el fútbol en la vida cotidiana de todos nosotros”. Añade que no “hay que olvidar que los niños primero admiran y luego imitan, y que hoy no existen héroes mayores que los deportistas. Eso obliga a una conciencia ciudadana para que la palabra sea responsable”. Y concluye que “de la misma manera que cualquier episodio de un partido puede ser un buen o mal ejemplo, cualquier frase puede ayudar a construir un relato edificante o bochornoso”.
Esta opción suele confundirse con el celibato, pero no es lo mismo; los asexuados definen su condición como una de las tantas formas de identidad y defienden las relaciones que se basan en el romanticismo, dejando de lado lo erótico.