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Actualizado el 29/09/2012
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Premiado director chileno en Festival de San Sebastián comenta su trabajo en “Carne de Perro”

Fernando Guzzoni contó que para moldear al protagonista, un ex verdugo del régimen militar, se contactó con instituciones y agrupaciones de ex militares, realizó entrevistas y habló con abogados defensores de derechos humanos con los que fue recopilando perfiles que articularan el personaje.

Premiado director chileno en Festival de San Sebastián comenta su trabajo en “Carne de Perro”

El cine chileno ha abordado en varias ocasiones el régimen militar de Agusto Pinochet (1973-1990), pero hasta Fernando Guzzoni nadie se había aproximado a ella centrándose en qué pasó después no con las víctimas, sino con los verdugos. Y eso es lo que ocurre en “Carne de perro”, que le valió el premio de la sección Nuevos Directores del 60 Festival de San Sebastián.

El jurado presidido por la productora Katayoon Shahabi distinguió la valentía del filme y del jovencísimo Guzzoni, de 28 años, “por su admirable madurez, rigor y sutileza a la hora de mostrar el continuo enfrentamiento de un país con su pasado”. Y su director lo agradeció señalando que había sido una película “muy difícil” de sacar adelante, pero hecha desde la honestidad.

Enmarcada en el Chile de 2010, esta cinta sobria, formalmente cercana al documental, refleja una etapa en la vida un hombre atormentado por su pasado, con una percepción distorsionada de la realidad y asfixiado en la búsqueda de una nueva identidad que no consigue encontrar. “Carne de perro” que vive al margen de la sociedad, y del que nadie quiere acordarse.

“La filmografía chilena siempre ha abordado el tema desde el lado de las víctimas, que por otra parte es lo más lógico”, dijo Guzzoni en vísperas de la presentación del filme. “Pero a mí me interesaba más el discurso de la post dictadura, de la que yo generacionalmente estoy un poco más cerca”, explica este joven director de 28 años, que debuta en la ficción tras el documental “La colorina”.

“Me pregunté dónde estaban estos personajes, con quién vivían, como habían sido parte del stablishment político en un momento en el que se sentían útiles y ahora están en el anonimato y tratando de reinterpretar su vida en este Chile que aparentemente es tan pujante”, señaló. “Chile se va construyendo desde esa fractura también, y me interesaba poner la mirada en estos ‘outsider'”.

Para documentarse, Guzzoni contactó con instituciones y agrupaciones de ex militares, realizó entrevistas y habló con abogados defensores de derechos humanos con los que fue recopilando perfiles que articularan el personaje. Y es que según estos letrados, cuenta, aún no se puede cuantificar cuántos agentes habían trabajado en las policías pinochetistas; se encuentran sin identificar, sin someterse a ningún tipo de proceso.

EL ACTOR QUE DA VIDA AL PROTAGONISTA

El hombre que encarna a este verdugo es el actor Alejandro Goic (“No”, “La nana”), que paradójicamente fue víctima del régimen. “Yo estuve dos veces procesado largo tiempo, era militante de la resistencia y tuve la experiencia en el otro lado, fui torturado por alguno de estos personajes”, explica. Y aunque la vivencia en parte le sirvió para construir el papel, en el camino también le asaltaron los recuerdos de amigos asesinados, que ya no están, y a los que recordó emocionado al recibir el premio junto a Guzzoni.

“Yo sabía que había una responsabilidad muy grande de Alejandro en asumir este rol”, afirmó Guzzoni, “y eso le da cierta honestidad”. Y también la reflexión “mucho más transversal” de lo que es la sociedad chilena hoy: “Con el punto de vista puesto en que este personaje podía ser el taxista que te lleve a tu casa o el conserje que te recibe en tu edificio”. Y el relato paralelo de Alejandro daba a la película “una profundidad y una verosimilitud” muy poderosa.

Pero Guzzoni deja claro “que no se trata de humanizar ni de justificar a estos personajes”, sino de contar una realidad. “Y es una metáfora de la gran mayoría de la población chilena, que estuvo con la dictadura”, añade Goic. Por eso la película se centra en la post dictadura, “con todo el background que tiene hacia atrás pero toda la vigencia de hoy”.

“Carne de perro”, coproducida con Francia y Alemania, se estrenará en Chile en marzo de 2013.

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